Durante los últimos años, se ha hablado mucho sobre la forma en la que trabaja la comunidad china. Han sido incluso presentados como una comunidad altamente efectiva y ejemplar ante la gran crisis que acusa a nuestro país. A diferencia del modelo europeo, los chinos están dispuestos a hacer mayores sacrificios y ser más pacientes a la hora de esperar rentas futuras frente a las inversiones iniciales. 

Pero, ¿cuáles son estas claves o mandamientos que hacen que esta comunidad  tenga más éxito con los negocios que las demás? ¿Por qué a ellos no les afecta la crisis?

1. Elegir un buen sitio comercial pero barato.
Los chinos hacen “estudios de mercado” y saben muy bien dónde ubicarse. Escogen locales amplios, céntricos y transitados. Actualmente existen unas 40.000 empresas chinas.

2. Empezar cuanto antes.
Prefieren ser autónomos, trabajar para sí mismos. Según Julia Zhankg, asesora a empresarios chinos, “Para ellos es una vergüenza trabajar durante toda su vida por cuenta ajena”. Por ello, ahorran desde el momento que empiezan a trabajar para otras personas sin hacer ningún tipo de gasto extra (del trabajo a casa y de casa al trabajo) Maria Jose Torre, secretaria de Estado de la Seguridad Social afirma que son el colectivo más numeroso en el régimen de autónomos, más de 30.000.

3. No tener apego al negocio. Si no funciona, se cambia.
El director de Asia Inspection, Alex Makow, sostiene que su capacidad de adaptación es mucho mayor que la española. Pueden pasar de vender fruta a vender todo tipo de productos observando las necesidades de sus clientes.

4. La competencia es sana.
A los chinos no les molesta que haya competencia. Es más, copiar e imitar a lo que se tiene éxito está bien visto. Consideran que si todos los negocios están ubicados en una misma zona, se produce una venta tanto en su establecimiento como en los de al lado, por lo que crean zonas de tráfico para sus productos.

5. No conformarse con un solo negocio.
Estudian todos los puntos neurálgicos donde existan más comercios chinos y más demanda para abrir más negocios. Con ello aumentan las ventas y el poder que tienen en el mercado.

6. Para trabajar mejor chinos
A diferencia de los españoles, los chinos no trabajan por días sino por horas. En el caso de los supermercados, abren a las 9 de la mañana y cierran a las 12 de la noche los 365 días del año.

7. Paga tus impuestos aunque nadie se lo crea.
Javier Junquera, perteneciente a una asesora de empresarios chinos, asegura que los chinos pagan sus impuestos con los mismos modelos que el resto de ciudadanos. Por tanto, no existe ningún tipo de privilegio o exención fiscal para este colectivo.

8. Dale a tu cliente lo que necesita, aunque no lo entiendas.
Los chinos se han dado cuenta de que nos gusta comprar a deshora, no hacer devoluciones y pasear por las tiendas sin que nadie nos moleste. Además, compramos y tiramos gran parte al hacer una mudanza, lo que hace que seamos un país ideal para este tipo de negocio. Por otra parte, los chinos que vienen a nuestro país proceden de entornos rurales, con menos formación y más dificultad para entender nuestro idioma.

9. No pedir jamás un préstamo al banco. La familia y los amigos no cobran intereses.
Cada vez que un chino abre un negocio le presta dinero alguien de su entorno, por lo que no es necesario pedir dinero a una entidad financiera.

10. Cuando un sector está saturado hay que buscar otro.
El primer nicho de mercado en el que vieron oportunidad fue el de restauración especializada en comida china. Después fueron los locales de todo a cien. Ahora, son bares y restaurantes para comer e ir de tapas. La forma de pago de los traspasos siempre es en metálico, adelantando periodos de alquiler de hasta 70.000 €.

¿Es este modelo sostenible en el tiempo?
No nos engañemos. Frente a estos mandamientos existen una serie de factores que no  tienen en cuenta y que, tarde o temprano, pueden hacer que se dinamite el sector. ¿Qué hacen mal o qué se les olvida a la mayoría de estos negocios?

Algunas de las consideraciones generales son:

– No existe un plan de Marketing ni de negocio. Funcionan por su “lógica” buscando espacios clave o que puedan tener éxito. Muchas veces mantienen negocios aunque no sean rentables por imagen y fuerza frente a su comunidad.

– No cumplen con las medidas necesarias sobre prevención de riesgos laborales, higiene y salubridad en sus productos. La calidad deja mucho que desear y puede ser un peligro para nuestra salud. Un ejemplo el de los juguetes.

– Los dependientes no conocen nuestro idioma, por lo que la comunicación falla. Dicen que siempre disponen de todo pero no es cierto. Si pueden venderte algo similar que no tienen te lo meten doblado. 

– Existen casos de explotación infantil, niños trabajando en tiendas de chinos a altas horas de la noche. 

– Sus locales dejan mucho que desear: sucios, desordenados, con malos olores y lúgubres. Además, no cumplen con la legislación de apertura de horarios.

– No existen tickets, CRM, campañas de fidelización u otras técnicas de marketing. Tan solo en el caso de buzoneo en el caso de restauración.

– No venden barato.Es mentira que los precios sean más baratos que otros supermercados. El Economista lo refleja así en uno de sus artículos

Seguramente tengáis mucho más que añadir al respecto. Podéis hacerlo debajo, en los comentarios.

¡Muchas gracias!
Fuente: Equipo de Investigación (Antena 3) y El Gran Debate (Telecinco)